. En el patio central del Qoricancha, la diseñadora cusqueña Norma Peña abrió el desfile con una colección que marca su estilo desde hace algunos años: lana de oveja luce una textura especial en faldas, vestidos y capas tejidas. En esta misma pasarela, e inspirada en la danza de tijeras ayacuchana, Fátima Arrieta destacó no solo en el manejo de los intensos colores en paño de alpaca, baby alpaca y alpaca suri, con detalles en macramé, crochet y horquilleta, sino también en la ejecución de su inspirada idea: al caminar, las prendas con flecos volaban representando el ágil movimiento de las cuchillas.
El color también estuvo muy presente sobre esta importante pasarela con la propuesta de Jessica Butrich y Roger Loayza. Siguiendo su estilo ultrafemenino, con gran presencia de bobos en faldas y torsos, la diseñadora lanzó una propuesta cromática a partir de la bandera del Tahuantinsuyo. Loayza, por su parte, se decantó por los diseños con línea asimétrica y presencia de detalles que hacían recordar la riqueza que caracterizó al Cusco imperial.
Vivir 20 años en Piura animó a Gleny Castro para plasmar sobre sus prendas los motivos y geometría de la cerámica de Chulucanas. Su experiencia con tejedores de Huancayo y Lima se plasmó en prendas de alpaca con detalles bordados que mostraban un gran desarrollo técnico y especial elegancia.
Amaro Casanova partió, finalmente, de su última colección Mambrú Come Back, para presentar prendas en alpaca y tejido plano en analogía con la bayeta andina, un desarrollo rústico y contemporáneo a la vez.(fuente el comercio Lima) http://e.elcomercio.pe/101/impresa/pdf/2009/11/02/ECMO021109c5.pdf
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